Desde arriba vio la escena de su muerte, y clamó por “volver”

Una historia conmovedora y de la vida real narró la comunicadora dominicana, Yari Dotel.

Acompañada de uno de sus cuatro hijos (Alexis) contó un relato de sobrevivencia y superación.

Cinco tiros intentaron llevársela de este mundo; pero ella tuvo mucha fe para “volver” cuando desde las alturas clamó por su vida.

Tenía 22 años y era madre soltera de dos hijos en ese tiempo, cuando un hombre le ofrece vivir con ella.

Buscaban una modelo

Lo conoce porque ese hombre pedía a su hermana Amelia Alcántara para hacer de modelo en un video musical. A lo que su madre le dijo que estuviera presente como la hija mayor.

Pero luego de la grabación él se fijo en ella y –al poco tiempo de conocerse– le pidió casarse.

También fue madre de los que no eran sus hijos

Dotel narra que con la responsabilidad acuesta de sus hijos, y con la promesa de ayudarla en la economía del hogar, ella aceptó.

Al poco tiempo se fueron a vivir juntos, incluso con otros dos hijos que ya él tenía de su otra pareja anterior, a quienes asegura los crió como una madre.

Mujeres: ¡no dejen pasar estas “redflags“!

Todo comenzó muy bien, pero al poco tiempo, él no quería que ella tuviera amigas, ni que hablara con nadie, ni siquiera con su familia.

Quería tenerla encerrada. Constantemente, la amenazaba de muerte, por lo que invitó a las mujeres a estar alertas y no dejar pasar desapercibidas este tipo de alertas.

No lo dejen pasar

La golpeó embarazada y de visita en casa de su suegra; pero ella pensó que se ponía agresivo porque la protegía.

Tal parece que la comunicadora que hoy conocemos con un verbo aguerrido y un carácter determinante, era ingenua y complaciente.

“Tampoco pude hacer un curso de cajera, porque me llevaba, me buscaba y celaba con todos allí“, confesó.

Incluso, al agravarse la situación le tiraba el carro encima a ella y hasta su mamá, Daisy Alcántara.

Una Navidad muy amarga

En una de sus crisis por celos sin razón, aprovechó la ocasión en la celebración del año nuevo para cometer su crimen.

Quería que los tiros se confundieran con el ruido de la pirotecnia para cumplir su promesa de amenaza de muerte.

Una experiencia espiritual

Cinco disparos la sacaron de su cuerpo. “Yo veía la ropa pero sin nadie adentro“, dijo según su experiencia, asegurando que clamó al Dios todopoderoso para que la regresara.

“Yo clamé: señor, mis hijos. Y él me devolvió la vida. “Yo veía toda la escena como desde arriba, y fue allí que volví“.

Para ese entonces, vivían frente a la casa de su mamá, quien cuando Yari cae de rodillas, pensó que se estaba amarrando los cordones de unas sandalias.

Pero no era así. La familia estaba presenciando una tragedia, que se confundía con los ruidos de la pirotecnia propia de las festividades decembrinas.

Las secuelas

Dotel asegura que todavía conserva el dolor de un hueso astillado en su pierna izquierda y otras cicatrices; pero reitera que lo importante es la vida.

A modo de conclusión, su mensaje va dirigido a mantener la fe en todo momento.

También para que las mujeres sepan percibir los celos enfermizos que pueden ser fatales.

El relato aparece como primera parte en el canal de You Tube con su mismo nombre Yari Dotel, por lo que se espera la continuación en otro video.

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